Nuevas reglas de la UE sobre alegaciones medioambientales: qué deben cambiar las marcas cosméticas antes de septiembre de 2026
- Daniel Jiménez

- hace 7 horas
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La forma en que las marcas cosméticas comunican la sostenibilidad en la Unión Europea está a punto de cambiar de forma significativa.
A partir del 27 de septiembre de 2026, serán aplicables en toda la UE las disposiciones introducidas por la Directiva (UE) 2024/825 – Empoderamiento de los consumidores para la transición ecológica (ECGT), que establece requisitos más estrictos sobre alegaciones medioambientales, etiquetas de sostenibilidad y otras prácticas de marketing relacionadas con la sostenibilidad.
Para las empresas cosméticas, esto significa que deberían revisarse desde ahora el packaging, las páginas web, los materiales publicitarios e incluso determinados nombres de producto o de marca.

Las alegaciones medioambientales genéricas estarán mucho más restringidas
Uno de los principales cambios afecta a expresiones medioambientales amplias como:
“Eco-friendly”
“Green”
“Environmentally friendly”
“Ecological”
“Biodegradable”
“Climate friendly”
Con las nuevas reglas, este tipo de alegaciones medioambientales genéricas solo podrán utilizarse cuando puedan respaldarse mediante un comportamiento medioambiental excelente reconocido y relevante para la alegación realizada.
Las alegaciones medioambientales más específicas podrán seguir utilizándose, siempre que sean exactas, claras y estén suficientemente justificadas.
Para las marcas, esto significa que será cada vez más importante sustituir mensajes genéricos de sostenibilidad por información medioambiental concreta, verificable y transparente.
No se trata únicamente de claims escritos
El concepto de alegación medioambiental recogido en la Directiva es amplio.
Puede incluir no solo textos, sino también representaciones gráficas, visuales o simbólicas, así como nombres de marca, nombres comerciales o nombres de producto cuando transmitan o impliquen un beneficio medioambiental.
Esto resulta especialmente relevante para el packaging cosmético.
Elementos como hojas, árboles, gotas de agua u otros recursos gráficos inspirados en la naturaleza no están automáticamente prohibidos. Sin embargo, cuando se combinan con mensajes de sostenibilidad, logotipos medioambientales u otras referencias “verdes”, pueden contribuir a generar una determinada percepción medioambiental en el consumidor.
Por ello, la evaluación de conformidad debe tener en cuenta la presentación global del producto.
Nuevos requisitos para las etiquetas de sostenibilidad
La Directiva también refuerza los requisitos aplicables a las etiquetas de sostenibilidad.
En términos generales, las etiquetas voluntarias de sostenibilidad dirigidas al consumidor deberán estar establecidas por una autoridad pública o basarse en un sistema de certificación adecuado que incluya verificación independiente por parte de terceros.
Las empresas que utilicen sellos medioambientales propios, insignias internas o logotipos de sostenibilidad deberán analizar cuidadosamente si estos pueden considerarse etiquetas de sostenibilidad en el marco de la nueva normativa.
Las alegaciones de “carbon neutral” también están en el punto de mira
La nueva normativa también afecta a las alegaciones que sugieren que un producto tiene un impacto neutro, reducido o positivo sobre las emisiones de gases de efecto invernadero cuando esa afirmación se basa en la compensación de emisiones fuera de la cadena de valor del producto.
Esto puede afectar a expresiones habituales como “climate neutral” o similares cuando el supuesto beneficio medioambiental deriva de mecanismos de compensación y no de reducciones asociadas directamente al propio producto.
¿Qué ocurre a partir del 27 de septiembre de 2026?
Los Estados miembros de la UE debían transponer la Directiva antes del 27 de marzo de 2026, y sus disposiciones serán aplicables a partir del 27 de septiembre de 2026.
Es importante que las empresas no asuman que el packaging producido antes de esa fecha quedará automáticamente exento.
En junio de 2026, las autoridades europeas de cooperación en materia de protección de los consumidores acordaron un enfoque común para tratar el stock existente o “old stock” que contenga alegaciones medioambientales o etiquetas de sostenibilidad.
Las autoridades esperan que las empresas adopten medidas de buena fe y con la suficiente antelación para alcanzar la conformidad. No obstante, determinadas dificultades transitorias reales podrán valorarse caso por caso.
Entre los factores que podrían tenerse en cuenta se encuentran:
el volumen de stock existente;
los ciclos de producción del packaging;
pedidos realizados con anterioridad;
limitaciones de la cadena de suministro;
y la vida útil del producto.
Este punto es especialmente relevante para las empresas cosméticas, donde el packaging puede fabricarse muchos meses antes de la comercialización final.
Los stickers y otras medidas correctivas pueden ser una solución
El enfoque europeo no implica necesariamente que todos los productos existentes con mensajes medioambientales potencialmente no conformes deban destruirse o retirarse del mercado el 27 de septiembre.
Dependiendo de las circunstancias, podrían aplicarse medidas correctivas proporcionadas como:
actualizar las alegaciones medioambientales en páginas web y plataformas de comercio electrónico;
modificar materiales publicitarios;
cambiar los siguientes lotes de packaging;
añadir información correctiva en el punto de venta;
o implementar otras medidas proporcionadas para corregir el mensaje problemático.
Las autoridades pueden evitar actuaciones desproporcionadas, como la destrucción o retirada de productos, cuando estas generen costes excesivos o un impacto medioambiental innecesario.
¿Qué deberían revisar ahora las empresas cosméticas?
Con la fecha de aplicación cada vez más próxima, las marcas cosméticas que comercialicen productos en la UE deberían revisar su estrategia de comunicación medioambiental a lo largo de toda la experiencia del consumidor.
La revisión debería incluir, entre otros aspectos:
packaging y etiquetado, nombres de producto y de marca, sellos de sostenibilidad, páginas web, marketplaces, redes sociales, publicidad y otros materiales promocionales.
Debe prestarse especial atención a:
alegaciones verdes genéricas, sellos de sostenibilidad creados internamente, declaraciones relacionadas con el clima y elementos visuales medioambientales utilizados junto con mensajes de sostenibilidad.
El objetivo del nuevo marco europeo es claro: la comunicación medioambiental debe ser más específica, transparente y verificable.
Para las empresas que estén preparando nuevos artworks o futuras producciones de packaging, revisar estos elementos antes de aprobar nuevas impresiones puede evitar correcciones costosas una vez que las nuevas reglas sean plenamente aplicables.
Belab Services puede ayudar a las marcas cosméticas a revisar sus alegaciones medioambientales, packaging y materiales de marketing frente a los nuevos requisitos europeos de protección de los consumidores, así como a identificar las acciones necesarias para alcanzar la conformidad antes de septiembre de 2026.





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